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Si AMLO supiera; Crónica de una infamia

Staff/

El amanecer fue caluroso, aún bajo la sombra el viento ardiente es inclemente y aunque son las 11:30 horasel sol es despiadado, como si fuera ese que calcina la tierra y hace hervir el pavimento a las cuatro de la tarde.

En la Comisión Estatal Electoral sólo los guardias permanecen afuera, son amables y sonríen al visitante. La temperatura es alta pasa de 40 grados, pero no logra calcinar el don de gente de los guardias ni ese valor de la responsabilidad que tienen arraigado en su ser y que sudan por cada uno de sus poros.

-Pásele joven, que se le ofrece, dice una mujer que se desempeña como guardia.

Pero ellos, al menos este sábado calcinante no están solos en el estacionamiento. Allá en un recoveco del jardín, dos personas buscan algo de sombra bajo las ramas de un arbusto larguirucho que se irguió desafiando su propia naturaleza. Así son las cosas por acá, en el noreste del país.

Los rostros de Juan Carlos Aguilar Espinoza y Sandra Moreno García, muestran perlas de sudor y los pliegues de un rictus de indignación, que llenan de tristeza la cara bonachona tan común de los nuevoleoneses.

Son integrantes de MORENA que obtuvieron una candidatura a diputados locales, de esas plurinominales, que tantos ansían para representar a su partido y arengar desde las curules por un Estado más justo.

Siguiendo los estatutos y toda la normatividad vigente, ellos participaron en una elección a ciegas. De esas llamadas de insaculación y resultaron electos. Pero luego del festejo familiar y buenos deseos de amigos y gente cercana, les vino la mala noticia de que desde lo más alto de MORENA, quieren destituirlos para imponer a otras personas.

De hecho señalan a operadores de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, los que construyen esta historia de infamia, con tal de imponer –dicen- a Arturo Bonifacio de la Garza y a Claudia Tapia Castelo.

Enterado de esto Roberto Benavides , líder estatal de MORENA, ordenó cerrar filas, pero le dijeron “Son órdenes de arriba”.

Hubo resistencia, pero aprovechando, esos huecos legales creados para este tipo de situaciones, le impusieron un suplente con las mismas funciones, quien ante la Comisión Estatal Electoral, solicitó el cambio de registro de Juan Carlos y de Sara.

Uno de esos dichos que revelan la sabiduría norestense dice que “lo que es tuyo es tuyo y nadie te lo quita”, y asi parece ser el caso de Juan Carlos Aguilar Espinoza, quien fue electo en una asamblea donde su nombre surgió luego de un proceso de insaculación junto con la militante Grecia Benavides Flores.

Extrañamente esa asamblea celebrada el 18 de febrero fue anulada y se convocó a una nueva a celebrarse el 22 de marzo, donde de nuevo su nombre salió luego del proceso de insaculación, pero ahora en lugar de Grecia Benavides Flores, surgió el nombre de Sandra Moreno García.

El 4 de abril Juan Carlos y Sandra fueron registrados en la Comisión Estatal Electoral y el 22 de abril esta autoridad les dió el visto bueno y son formal y legalmente aceptadas las candidaturas plurinominales.

Sin embargo la felcidad resultante de ese procedimiento, resultó enrarecido cuando el 30 de mayo, los emisarios de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, lograr quitar a Juan Carlos y Sandra, para imponer a Arturo Bonifacio Garza y a Claudia Tapia.

Desde entonces Juan Carlos y Sandra peregrinan de aquí hacia allá y dicen que defenderan sus derechos en los tribunales. No importan los días de sol, las tardes inclementes, ahí bajo las sombras de esa arbusto larguirucho del jardín escondido, desafian a un destino que parece darles la contra.

En esta historia infame, se repite lo de siempre. Es la lucha del pobre contra el rico. La imposición del centro atropellando a los de provincia.

Justo en medio del estacionamiento un periodista los aborda. Sandra, enfermera jubilada del IMSS, se arma de valor y advierte:

“Nos estamos dispuestos a que nos pisoteen nuestros derechos políticos electorales. Vamos por un cambio verdadero, queremos que las cosas se hagan bien, como deban ser. No nos parece que a estas alturas quieran quitarnos. Nos vamos a defender y hasta la última instancia nos vamos a ir, porque nosotros somos los que legalmente estamos registrados”.

Una persona ajena detiene su marcha y escucha la entrevista. Luego se marcha y murmulla: “Si AMLO supiera”.

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