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Smartphone y Apps transforman industria porno

+Videos caseros ocupan lugar privilegiado

+Hombres y mujeres comunes desplazan a pornstar

La disposición al porno, gracias a internet y el uso de dispositivos tecnológicos como el smartphone y sus aplicaciones han venido a transformar la industria y su consumo, de acuerdo al investigador Hermann Omar Amaya Velasco.

“La pornografía y sus disposiciones digitales se han encargado de simplificar la sexualidad humana a un conjunto de movimientos mecánicos y fisiológicos, el cuerpo a un mero objeto de intercambio y el deso a una simple necesidad de saciar”, expresa.

Amaya Velazco realiza una reflexión filosófica acerca de la pornografía y su evolución gracias a la tecnología comunicativa, advirtiendo que no pretende decirdir sobre lo que debe hacerse o pensarse acerca del sexo y sus representaciones, ni someter la sexualidad a una simplificación maniquea.

“Al contrario pensamos que su complejidad nos reenvía a nuestra intimidad más profunda, impregna nuestras relaciones con el otro y con nosotros mismos”, expresa el también profesor de la Universidad de Guadalajara.

En un esfuerzo por distinguir el erotismo de la pornografía, el autor señala que en el erotismo se encuentra la imagen del acoplamiento de dos individuos, la realización de su subjetividad, de su intimidad, del encuentro entre dos sujetos de deseos.

“La pornografía en cambio es la imagen que transforma la sexualidad en un representación explícita de sexo, elimina los ritos de amor de su contexto sentimental, decribiendo simplemente sus mecanismos fisiológicos”, enfatiza.

Al abordar el tema de la digitalización de la pornografía y de la cotidianidad, Amaya Velazco destaca que el porno amateur parece haberse convertido en un género privilegiado, que reemplaza a los pornstars y sus arquetipos definidos por mujeres y hombres ordinarios, menos perfectos, menos expertos.

“A diferencia de las producciones pornográficas costosas, los videos caseros parecen exponer una intimidad, muestran un comportamiento sexual auténtico, son el registro de una sexualidad genuina y el reflejo de una interiorización de las representaciones pornográficas”, indica.

Los videos caseros, expresa, son una evidencia de la sexualidad humana, dado que las prácticas que ahí se muestran, ponen de manifiesto la forma en que la pornografía ha sido asumida, consumida, reinterpretada.

“Se trata de una especie de reapropiación por parte de los hombres comunes y corrientes de la industria del porno, como una variedad del acto heroico a través del cual pretenden iluminar sus vidas grises, su sexualidad apagada”, argumenta.

Amaya Velazco señala que las escenas de sexo filmadas y publicadas en la red, son una especie de historias minúsculas que permiten apreciar los encuentros entre los hombres ordinarios y el poder.

“Su existencias fulgurantes quedan registradas como personajes reales que exponen su vida sexual”, expresa. “Su infamia se debe a que se trata de hombres sin reputación, del hombre corriente a quien los dispositivos tecnológicos sacan por un instante de su oscuridad”.

El autor aborda el tema del movimiento postporno como una manifestación comprometida con la diferencia sexual, que denuncia las opresiones sexuales contemporáneas.

Para mayor información lea: Pornografía y erotismo. Reflexiones filosóficas sobre el sujeto de deseo en la era digital. Hermann Omar Amaya Velazco. Publicado en Paakat: Revista de Tecnología y Sociedad

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